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El impacto de nuestro trabajo va mucho más allá de los servicios directos que ofrecemos. Desde el diseño de nuestros programas hasta nuestros esfuerzos de abogacía, todo lo que hacemos en Trans Lifeline es en apoyo de movimientos más amplios para la liberación colectiva. Construimos alternativas comunitarias a las formas en que las personas trans han sido vigiladas, patologizadas y atacadas por los sistemas opresivos en todo momento. Somos justicia curativa, ayuda mutua y empoderamiento comunitario en acción. En concreto, trabajamos en

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Suicidalidad y trauma

Para muchas personas transgénero, los riesgos a los que nos enfrentamos al “salir del armario” incluyen la pérdida de la familia, lxs amigxs, el trabajo, la asistencia médica, la pareja, la vivienda y las comunidades espirituales. Esto es especialmente cierto en el caso de las mujeres trans Negras, Latinas e Indígenas, que se enfrentan a mayores barreras financieras e institucionales debido al racismo y la transmisoginia. El aumento de las experiencias de violencia física, de agresión sexual, de violencia doméstica y de pareja, y de violencia estatal, da lugar a traumas y pérdidas individuales y colectivas. Por desgracia, la mayoría de los servicios de salud mental (y especialmente los servicios de crisis) se basan en un marco clínico que se centra en la estabilización de los impulsos y aborda la salud mental como un problema personal e individual, en lugar de una falta de recursos materiales subyacente y una discriminación abrumadora.

El modelo de apoyo entre pares de Trans Lifeline, basado en la justicia curativa, entiende que la suicidalidad y las crisis de salud mental son respuestas normales a las condiciones y experiencias traumáticas a las que estamos expuestxs, y no respuestas patológicas. Nuestras verdaderas emergencias son los sistemas interconectados que nos estigmatizan aún más y que hacen que la vivienda asequible, la asistencia médica afirmativa, el trabajo seguro, los hogares, la familia y la conexión con la comunidad no estén disponibles.

En lugar de analizar las experiencias de nuestrxs compañerxs a través de la lente de los riesgos de comportamiento, nuestro modelo de apoyo entre pares desafía los factores institucionales, estructurales y culturales subyacentes que conducen a la suicidalidad en las personas y comunidades trans. La necesidad de autodeterminación y agencia de nuestra comunidad en este contexto significa que honramos la autonomía de las personas trans como únicas responsables de nuestras propias vidas en cualquier situación. En consecuencia, abogamos por el fin de la intervención policial en las crisis de salud mental y por la despenalización del suicidio. Al poner en contacto a las personas trans con otras basadas en la experiencia vivida, somos capaces de proporcionar una comunidad de afirmación y recursos específicos para las personas trans para la resiliencia.

Hospitalización no consentida y discriminación médica

La falta de competencia trans en los hospitales y centros de tratamiento significa que a menudo se niega a las personas trans el acceso a las instalaciones con el género correcto, a la ropa que afirma su género, a la medicación relacionada con la transición y al tratamiento adecuado en función del género. Los historiales de retención psiquiátrica involuntaria pueden utilizarse para negar a lxs pacientes trans la capacidad de dar un consentimiento informado para un tratamiento médico de afirmación del género en el futuro.

La firme política de Trans Lifeline de no involucrar al 911, a los servicios de emergencia o a la policía en las llamadas de crisis a nuestra línea de atención (a menos que la persona lo solicite explícitamente) apoya la autonomía de las personas trans con respecto a la hospitalización dentro de un sistema de atención médica y de salud mental que a menudo es discriminatorio e inasequible. Los estudios que relacionan las visitas a las salas de emergencia y la hospitalización involuntaria con el aumento de la suicidalidad y los intentos de suicidio apoyan esta política.

Nuestro modelo de apoyo entre pares aborda el impulso suicida a corto plazo con una atención comunitaria compasiva, anónima y confidencial, sin estigmas, diagnósticos ni miedo a que pedir ayuda suponga una hospitalización involuntaria. Las personas que llaman informan de que esta confianza en nuestro servicio es lo que les ha permitido buscar un apoyo que de otro modo no tendrían.

Opresión económica

La suicidalidad en la comunidad trans está inextricablemente ligada a los problemas de justicia económica a los que se enfrentan las personas trans con índices alarmantes. Las personas trans, especialmente las de color, tienen más probabilidades de estar desempleadas, carecer de vivienda segura, transporte y seguro médico, y vivir por debajo del umbral de pobreza federal que nuestrxs homólogxs lesbianas, gays y bisexuales cisgénero. La criminalización de las personas trans, la falta de acceso a la atención médica de afirmación de la vida, la discriminación en el empleo y el rechazo de la familia desempeñan un papel estructural en el hecho de que las personas, las instituciones y los movimientos trans experimenten la precariedad económica.

Gran parte de nuestra atención médica necesaria ha sido catalogada como cosmética, empujada a las categorías de autopago y excluida de los planes de salud a los que a menudo ni siquiera podemos acceder debido a la discriminación en la contratación. Nos obligan a pagar cientos de dólares por procedimientos judiciales y documentos que reflejen nuestro nombre y género, y hasta la fecha no hay protecciones legales federales cuando nos despiden de nuestros trabajos por realizar la transición. Por lo tanto, un apoyo significativo para las personas trans suele significar un apoyo económico. La redistribución económica con pocas barreras es un componente clave de nuestro trabajo debido al impacto que las barreras a la seguridad financiera tienen en la suicidalidad.

Los vínculos históricos y contemporáneos entre las poblaciones racializadas y la precariedad financiera requieren un marco basado en la equidad para las reparaciones y la redistribución, por lo que el 75% de nuestras microbecas para el cambio de nombre están reservadas para las personas trans Negras, Indígenas y otras personas trans de color. Nuestras microbecas de Abogacía en el Interior apoyan a las personas trans detenidas y encarceladas que tienen más probabilidades de ser de color, y nuestro Programa de Asociación de Migrantes Trans apoya a lxs migrantes con cualquier costo asociado con el proceso. Creemos en la financiación de nuestra comunidad mediante la entrega de dinero directamente a las personas trans para las cosas que hacen que nuestras vidas sean más navegables en el día a día. Confiamos en que las personas trans utilicen los fondos según sus necesidades y no exigimos recibos ni documentación que demuestre que se han gastado según lo previsto.

Racismo

Las historias de racismo, colorismo, binarismo de género y transfobia están inextricablemente vinculadas, debido a la creación de un sistema binario de sexo que fue medicalizado para naturalizar e institucionalizar el racismo, el sexismo y los roles de género. Arraigadas en una historia de colonización, supremacía blanca y genocidio, las personas racializadas son los objetivos previstos del aumento de la violencia estatal, el encarcelamiento y las disparidades económicas y sanitarias con impactos intergeneracionales específicos de las diferentes historias de las comunidades.

La hipersexualización de las personas de color, de las personas trans y de las personas feminizadas ha hecho que las personas trans Negras, Indígenas y de color hayan sido consideradas como siempre peligrosas o siempre en peligro. Las experiencias vividas por las personas racializadas deben tenerse en cuenta en los modelos de apoyo entre pares de la atención comunitaria, centrándose tanto en la identidad de género como en la raza, garantizando que hay voluntarixs Negrxs, Indígenas y de color disponibles para apoyar a las personas Negras, Indígenas y de color que reciben atención de Trans Lifeline.

La injusticia económica y la redistribución requieren tener en cuenta los niveles dispares de privilegio causados por el colonialismo, la supremacía blanca, el capacitismo y la transmisoginia, dando prioridad a la equidad racial para as personas Negras, Indígenas y de color que se enfrentan a las mayores barreras para simplemente existir. La violencia estructural requiere soluciones estructurales. Las reparaciones y la abolición de la persecución policial y el encarcelamiento son necesarias para lograr la liberación trans y la justicia racial.

Xenofobia

El legado del colonialismo y de la supremacía blanca da forma a la violencia estatal no sólo en casa, sino también en el extranjero y en nuestras fronteras. Atendemos a personas trans procedentes de tierras indígenas robadas y no cedidas. Desde el genocidio generalizado de las comunidades indígenas y la denigración de los pueblos Dos Espíritus, hasta la intervención violenta, las sanciones y la destrucción del medio ambiente en otros países, el daño y el trauma afectan directamente a muchas de las personas trans indígenas y migrantes a las que servimos en Estados Unidos y Canadá y en todo el mundo.

Las personas trans de países y culturas que son objeto de guerras y xenofobia se enfrentan a menudo a una doble lucha por sobrevivir ante la transfobia y la violencia militar. En Estados Unidos, las tierras indígenas suelen estar militarizadas, y las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y Protección de Fronteras se dirigen a lxs migrantes sin ampliar los derechos civiles federales, deteniendo a lxs migrantes trans de forma indefinida en instalaciones abusivas e indebidas desde el punto de vista del género.

Nuestra línea de atención telefónica ofrece apoyo entre pares y en caso de crisis, tanto en español como en inglés. Proporcionamos apoyo a lxs veteranos trans y afirmamos el derecho de las personas trans a ser empleadas abiertamente por el gobierno de EE.UU., pero nos solidarizamos con las personas trans de todo el mundo afectadas por el imperialismo, el militarismo, el odio antiinmigrante y antiasiático, la islamofobia, el antisemitismo y el pinkwashing. Nos oponemos al militarismo en casa, en nuestras fronteras y en todo el mundo. Pedimos la abolición del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y apoyamos los derechos plenos y el asilo para lxs inmigrantes trans, la soberanía indígena y los movimientos de Boicot, Desinversión y Sanciones. Proporcionamos servicios seguros y anónimos a cualquier persona trans o que se cuestione, independientemente de su origen étnico, político, religioso, afiliación tribal, condición de veteranx o de inmigrante/documentadx.

Aislamiento

Para muchas personas que llaman a nuestra línea directa, esa conversación es la primera que mantienen con otra persona trans. El aislamiento es un factor de riesgo crítico en la suicidalidad para todas las poblaciones, y muchas crisis se precipitan por no tener acceso a la comunidad y los recursos de apoyo. Las personas trans que viven en zonas rurales, lxs jóvenes trans que viven con cuidadores que no les apoyan, las personas trans que viven con discapacidades, las que experimentan falta de vivienda, violencia doméstica o de pareja, o las que están recluidas en centros de detención o prisiones, a menudo experimentan un mayor aislamiento de la comunidad de apoyo.

La presencia y el apoyo de lxs compañerxs que comparten la experiencia vivida en las comunidades marginadas es clave para la prevención de crisis. Ofrecer un espacio para crear una conexión social y comunitaria afirmativa como prevención significa que nos centramos principalmente en el apoyo de lxs compañerxs, no solo en la intervención en caso de crisis. Las personas que llamen pueden hacerlo tantas veces como quieran para acceder a la comunidad trans de apoyo, tanto en inglés como en español. Estamos aquí para afirmar la alegría que puedes sentir al recibir tu primera inyección de testosterona, especialmente si no hay nadie actualmente en tu vida con quien puedas celebrar. Estamos aquí para poner en contacto a las personas trans con los recursos trans locales en sus áreas geográficas, o para encontrar los virtuales en su lugar. Estamos aquí para hablar con cualquier persona trans o con dudas que quiera hablar con unx compañerx trans por cualquier motivo.

Criminalización

Las personas trans, especialmente las personas trans Negras, Indígenas y de color y las mujeres trans, son un objetivo desproporcionado de la policía. La formación policial hace hincapié en la fuerza y presenta una amenaza de violencia hacia las personas Negras e Indígenas, las personas de color y las personas neurodivergentes y discapacitadas. Estas prácticas se han codificado en leyes dirigidas a las personas trans y son perpetuadas por el personal policial a través de las leyes de “caminar mientras se es trans”, las detenciones de personas trans por cargos de trabajo sexual simplemente por poseer preservativos, las leyes de “parar y cachear” y la focalización en el trabajo sexual de supervivencia y el consumo de drogas. Esta focalización contribuye a la marginación estructural, la violencia, el trauma y el aumento de las crisis para las personas trans, e impide además que las personas trans obtengan un trabajo, una vivienda y una atención médica seguros.

Las prácticas policiales a menudo intensifican las llamadas de apoyo a las crisis relacionadas con la salud mental, y crean antecedentes penales para las personas que necesitan apoyo comunitario. Las detenciones a menudo conducen al encarcelamiento en instalaciones que no se ajustan al género de las personas trans, a la violencia sexual y al trauma durante el encarcelamiento, y a la denegación de atención médica a las personas trans. Las personas con “enfermedades mentales no tratadas” tienen 16 veces más probabilidades de ser asesinadas por las fuerzas del orden, y las respuestas policiales a las llamadas de crisis pueden conducir a la detención y/o deportación de personas trans indocumentadas.

Como organización abolicionista totalmente desvinculada de la policía, Trans Lifeline no sólo no involucrará al 911, a la policía o a los servicios de emergencia en ninguna de las llamadas sin la solicitud explícita y el consentimiento informado de nuestrxs llamantes, sino que, para garantizar plenamente esta política, no desviamos las llamadas a otras líneas directas cuando nuestrxs operadores están ocupadxs. Compartimos nuestra experiencia de ofrecer apoyo en caso de crisis sin los servicios de emergencia ni las fuerzas de seguridad para dotar de recursos a las comunidades y a las personas que responden a las crisis sin llamar al 911.

Capacitismo

La patologización es una de las armas más poderosas de la transfobia, y está profundamente arraigada en un modelo médico de suicidio y prevención del mismo. Hasta la última década, la propia disforia de género estaba catalogada como un trastorno mental oficial y todavía se despliega políticamente como tal para negar nuestra existencia, promover “terapias reparadoras” pseudocientíficas perjudiciales y afianzar legalmente la discriminación. Las personas que experimentan disforia de género y que también experimentan los efectos de la marginación estructural pueden ser patologizadas o diagnosticadas erróneamente por estas experiencias, cuando lo que se necesita es una atención de afirmación de la identidad de género informada por el trauma.

Las personas trans a menudo no tienen acceso a una atención de salud mental afirmativa, y las personas trans neurodivergentes corren un mayor riesgo de ser criminalizadas y/o dañadas por los intervinientes mientras están en crisis. De hecho, las personas con “enfermedades mentales no tratadas” tienen 16 veces más probabilidades de ser asesinadas por las fuerzas del orden.

La liberación trans y la justicia de la discapacidad están inextricablemente conectadas. Afirmar la validez, la sabiduría y la autodeterminación de las personas neurodivergentes y de las que viven con discapacidades va en contra de la patologización y la estigmatización de la condición trans, la discapacidad y el trauma estructural. Proporcionamos asistencia a petición para rellenar las solicitudes de microbecas y esperamos añadir soluciones anónimas basadas en texto en el futuro para hacer más accesible nuestro apoyo a los compañeros. Defendemos el acceso a los centros de atención comunitaria para las personas trans que viven con diversas discapacidades y confiamos en que las personas trans nos digan lo que necesitan, en lugar de prescribirles un tratamiento.