Líneas directas seguras: Conoce nuestro nuevo departamento de abogacía

Nos sentamos con Yana Calou (elle), Directore de Abogacía, para saber más sobre lo que nos espera en los nuevos esfuerzos de abogacía de Trans Lifeline.

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Fotografía de Yana Calou (elle), Directore de Abogacía

P: ¿Por qué Trans Lifeline ha creado un departamento de abogacía?

R: A lo largo de los años en los que hemos proporcionado apoyo comunitario en caso de crisis sin la intervención de la policía, hemos creado un modelo nacional de apoyo entre pares y de línea telefónica de crisis para proporcionar una atención libre de intervención policial y de hospitalización involuntaria. Lo hemos hecho porque la intervención no consentida de las fuerzas de seguridad y la hospitalización forzosa suelen causar más daño a las personas en crisis, especialmente a las de poblaciones marginadas. Sabemos que no llegan a las causas de estas crisis.

Las líneas de crisis se promocionan a menudo como alternativas a la llamada a la policía, cuando en realidad la mayoría de las líneas nacionales de ayuda y los servicios de texto utilizan la vigilancia por geolocalización para atraer a la policía local, a menudo sin que la persona que llama sepa o consienta que la policía o los equipos médicos de emergencia están llegando a su ubicación. Las personas que llaman son rastreadas cuando se les pide que respondan a una serie de preguntas poco fiables sobre el comportamiento y la evaluación de riesgos. Estas prácticas de vigilancia y evaluación de riesgos se centran en la responsabilidad y en “salvar” vidas a toda costa, pero perjudican a las comunidades de color y dan lugar a cientos de miles de interacciones policiales con personas en situación de crisis en todo el país cada año.

Esto no es lo que les supervivientes de estas crisis encuentran útil a corto o largo plazo. Estas prácticas exacerban las crisis y no abordan los factores culturales y estructurales responsables de que las personas no tengan la seguridad, la estabilidad financiera, la comunidad, la vivienda, los ingresos, la educación o el apoyo básico necesarios para nuestra supervivencia. La suicidalidad es en realidad una respuesta normal a la falta de acceso a nuestras necesidades básicas.

P: ¿Qué tipo de daños causa la intervención policial no consentida?

Captura de pantalla de los comentarios de las experiencias negativas de los usuarios de las líneas directas que utilizaron intervenciones policiales no consentidas

Los comentarios son de les usuaries de las líneas directas que desplegaron una intervención policial no consentida

R: En primer lugar, es importante entender que no se ha demostrado que intervenciones prevengan el retorno a la suicidalidad. Aunque se evite un intento de suicidio por una intervención policial no consentida, estas interacciones suelen causar más traumas a corto y largo plazo a las personas de color, las personas queer y transgénero, les adolescentes, las personas indocumentadas, y a las personas que viven con discapacidades mentales. E incluso cuando la intervención policial no se traduce en violencia policial o criminalización, los estudios demuestran que la hospitalización involuntaria por intentos de suicidio da lugar a un aumento de los intentos tras la puesta en libertad.

Debido a estas intervenciones, las personas trans son ingresadas en un centro equivocado a su género, se les niega la medicación relacionada con ser trans, les jóvenes trans son a menudo revelades de forma no consensuada a padres que no les apoyan, y los historiales de retención psicológica involuntaria se han utilizado para negar a las personas trans la capacidad de dar un consentimiento informado para la atención de la salud trans que puede salvarles la vida.

En todo el país, la práctica de las líneas telefónicas de crisis que implican la intervención de la policía persiste a pesar de los datos sobre la ineficacia de dichas intervenciones, y de una historia tras otra de daños causados o exacerbados por la policía. Lamentablemente, las personas que llaman tienen poco o ningún acceso a la información sobre los tipos de herramientas de vigilancia que se utilizan sobre elles o las intervenciones policiales que pueden desencadenar, ya que están enterradas en largos documentos de condiciones de servicio. Mientras tanto, persiste la crisis real de la gente que no tiene una vida estructuralmente habitable.

P: ¿En qué se centrará nuestro departamento de abogacía?

R: Debido al daño causado por la intervención policial no consentida, nuestro objetivo final es eliminar el uso de la vigilancia por geolocalización y la intervención policial en todas las líneas directas de crisis.

Históricamente, las líneas de atención telefónica se crearon específicamente como lugares en los que las personas que llamaban podían buscar ayuda sin la policía o los psiquiatras y “todas las probables consecuencias que se derivan de ello: detención, lesiones y encarcelamiento u hospitalización involuntaria”. Queremos apoyar a otros servicios de crisis para que vuelvan a las raíces de nuestro trabajo.

Nos centraremos en:

– Educar a otras líneas y servicios de crisis sobre la necesidad de contar con alternativas comunitarias a la policía y los hospitales

– Defender la transparencia de la política de las líneas directas para que les usuaries sepan lo que pueden esperar

– Poner fin al uso de herramientas de vigilancia y a la intervención policial no consentida en las líneas directas de crisis

– Informar a les proveedores y a les responsables políticos de las repercusiones específicas para las personas trans a la hora de acceder a los servicios de crisis

– Modelos de atención comunitaria centrados en les supervivientes


P: ¿Por qué ahora?

R: Desde nuestra fundación en 2014, Trans Lifeline siempre ha sido una organización abolicionista que nunca ha utilizado el 911 en nuestros servicios de línea directa. Estamos dirigides por nuestra comunidad: todes somos personas trans que en su mayoría son Negras, Indígenas, o gente de color.

Hoy en día, estamos liderades por personas Negras y continuamos mirando el liderazgo de otres activistas Negres de todo el país que trabajan para desfinanciar los presupuestos policiales para financiar la atención comunitaria. Sabemos que el mero hecho de apoyar a las personas trans encarceladas no es suficiente: debemos eliminar la presencia policial en las líneas de emergencia.

Dentro del próximo año, la FCC pondrá en marcha un mandato que designa el 988 como el número de enrutamiento a la Línea Nacional de Prevención del Suicidio y a sus 170 filiales locales—todas las cuales ordenan el uso de la vigilancia de la geolocalización y el envío de las fuerzas de seguridad de forma no consensuada cuando las rúbricas de evaluación defectuosas apuntan a un “riesgo inminente”. Como la financiación sigue a los volúmenes de llamadas previstos, el momento de cambiar estas prácticas es ahora.

Nuestra línea de atención telefónica es uno de los varios ejemplos de cómo es posible financiar, certificar y ofrecer apoyo en caso de crisis sin causar más traumas poniendo a las personas en peligro. Es hora de construir apoyos reales, no de hacer daño.

P: ¿Qué es lo que esperan conseguir?

R: Queremos vivir en un mundo en el que todas las personas en crisis puedan confiar en que la ayuda que buscan será solidaria, no perjudicial. Para ello, el apoyo a las crisis debe basarse en lo que les supervivientes de las crisis de salud mental, los daños causados por la policía y la hospitalización involuntaria saben que es útil. La experiencia de les supervivientes permitirá crear el tipo de apoyo comunitario y entre pares que necesitamos en caso de crisis, así como los tipos de apoyo que evitan las crisis en primer lugar.

Estamos construyendo una poderosa coalición de supervivientes y defensores de la privacidad, la raza, la discapacidad, la curación y los movimientos de justicia transformadora para las líneas directas seguras.

Si te interesa unirte a nosotres, suscríbete a nuestra lista de correo de abogacía o ponte en contacto con Yana en [email protected]